Transformaciones sociales y movimiento obrero
1. Pervivencias y transformaciones sociales
La evolución del Antiguo Régimen hacia el Estado liberal implicó el cambio de una sociedad estamental a una sociedad de clases, en la que fueron posibles la movilidad social y la equiparación de todos los hombres ante la ley. Sin embargo, perviven las desigualdades, y fueron muy significativas.
1.1. La nobleza
Los estratos sociales superiores del Antiguo Régimen, conformados por la alta aristocracia, tendieron a perder su papel predominante a medida que avanzaba la centuria. No obstante, en términos generales, la vieja alta nobleza, presente sobre todo en Castilla y Andalucía, conservó una posición económica privilegiada y una muy relevante capacidad de influencia política.
El estatus económico de la nobleza dependía de la posesión de grandes extensiones de tierra. La pérdida de los derechos jurisdiccionales, derivada de la ley de desvinculación de los mayorazgos (1820), se vio compensada con títulos de deuda pública, que frecuentemente fueron invertidos en la adquisición de las tierras desamortizadas. Ello permitió a estas familias recibir grandes rentas agrarias. La aristocracia apenas hizo inversiones en la industria. El rol político prevalente de la nobleza fue consecuencia de su presencia destacada en los órganos representativos del Estado (Congreso y Senado). Al mismo tiempo, muchos miembros de la nobleza hicieron carrera política, defendiendo generalmente las ideas del liberalismo moderado, en ministerios, cargos diplomáticos y como asesores de la monarquía.
Por otra parte, cabe señalar que el prestigio de la aristocracia se mantuvo muy vigente durante todo el siglo xix. El estilo de vida nobiliario, caracterizado por el lujo y la ostentación, era envidiado por el resto de los estratos, especialmente por la incipiente burguesía industrial y comercial, que aspiraba a relacionarse de igual a igual con la nobleza en la cúspide de la pirámide social.
Además, la Corona distinguió con nuevos títulos, de carácter eminentemente honorífico, a personas que destacaban en el ámbito político, económico y militar. Esto dio lugar a una nueva nobleza que convivió de manera más o menos armónica con la vieja.
Mención aparte merecen los hidalgos, el escalafón más bajo de la antigua nobleza, residentes mayoritariamente en Asturias, Cantabria y el País Vasco. El Estado liberal los privó de sus privilegios (por ejemplo, la exención de pago de tributos) y, dada su incapacidad económica para vivir de rentas, la clase acabó por disolverse y sus miembros ejercieron todo tipo de profesiones.


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